Monta tu spa casero.
Nada más femenino, agradable y divertido que preocuparnos por nosotras mismas y consertirnos desde la punta del pelo hasta las uñas de los pies. Al hacerlo, no sólo cuidas tu aspecto y salud. Además, inviertes un tiempo importante en ti misma, algo que hasra ahora, posiblemente no habías considereado en tu lista ¿o sí? Llegó el momento, crea tu propio spa y disfruta este ritual de relajación.

Ilumina tu cara:
Pon agua destilada a hervir, váciala en un bold de vidrio y, según tu tipo de piel, sumerge en ella los siguientes ingredientes:
Piel Seca: Manzanilla y juego de naranja.
Piel Normal: Manzanilla y romero.
Piel con acné: Eucalipto y limón.
Piel Grasosa: Eucalipto y albahaca.
Antes de aprovechar el vapor que desprenda tu preparación, usa la crema limpiadora. Ahora, siéntate frente al bold, acerca a él tu cara y captura el vapor tapando con una toalla tu cabeza. Espera 10 minutos para que se abran los poros y luego exfolia mezclando tu crema de siempre con una cucharada de azúcar. Aplícala con movimientos circulares y ayúdate con un cepillo redondo especial para masajes de rostro. Limpia con agua fría y con un algodón aplica un astringente.
Transformación 2X1
Llegó el momento de aprovechar el tiempo y consentir tu cabello y tu cara a la vez. Para lograrlo de forma fácil y efectiva, mezcla miel de abeja con limón y déjalos actuar e mismo tiempo que necesita tu mascarilla para el pelo. Los ingredientes necesarios para renovar tu cabello según sus necesidades son:
Normal a Graso: 1 cda. de germen de trigo, una de aceite de almendras y una de miel durante 15 minutos.
Maltratado: Durante 25 minutos, deja actuar una mezcla de yogurt natural y aceite de coco (puede ser el que usas para broncearte)
Seco: Combina palta, aceite de maíz, girasol y miel, y déjalo actuar durante 15 minutos.
Pisadas de Realeza
Llegó el momento de consentir a tus pies y dejarlos listos para aplicarles barniz. Después de limarte las uñas sumérgelos en agua tibia con jabón por 10 min. Con mucho, pero mucho cuidado, recorta los pellejos que sobresalen de las uñas con unas tijeritas especiales. A continuación, aplica tu propio exfoliante: cucharaditas de avena, harina de maíz, sal marina no muy gruesa y aceite de oliva. Masajea con las manos o con un cepillo especial para esta zona. Después enjuágate otra vez en agua tibia y aplícate la crema corporal que tú misma puedes fabricar ahora.
H20 multiplicada.
Llegó el momento de meterte a la ducha para quitarte las mascarillas y exfoliarte todo el cuerpo, mientras te das un masaje con una esponja o con una manopla de plástico especial, que a su vez ayuda a la circulacióm. Cuando salgas del agua, no olvides aplicarte una crema suavizante, también hecha por ti.
Exfoliante exprés:
2 1/2 tazas de sal marina fina
3/4 de taza de aceite de oliva
4/4 de aceite de almendras
Piel de estrella:
2 cdas. de glicerina
2 cdas. de maicena
1/2 taza de agua destilada.
* Para que tu spa sea aún más profesional, puedes encender unas velas aromáticas y ponerlas en algún sitio seguro del baño: no olvides escuchar tu música favorita.
Para terminar, sírvete tu jugo o té favortio, y justo antes de irte a dormir usa una herramienta de masaje. ¡Qué rico!
Fuente | Revista Tú.
Para descansar, una cama para cada uno.
Aunque no es para nada lo más habitual y usado, estos últimos años nos llega desde Estados Unidos la costumbre de dormir en camas separadas. Allí ya una de cada cuatro parejas comienza a comprarse camas individuales, viviendo juntos. Esto conlleva sus ventajas en favor de la salud, ya que descansar bien es muy importante para llevar el día a día con fuerzas.
Evita los ronquidos de tu pareja.
Si tenemos en cuenta que casi un 60% de los hombres roncan, no estaría nada mal dormir separados, ya que para la que lo sufre es un auténtico incordio. Quien ronca despierta cada dos por tres a su pareja, desvelándose y molestando toda la noche, un sueño nada reparador. Además, teniendo en cuenta que muchos casos de ronquidos no tienen tratamiento, ¿qué mejor que dormir cada uno en una cama?
Levantarse y despertarse a destiempo.
Hace muchos años no pasaba tanto, pero actualmente cada uno tiene su horario de trabajo y, en muchos casos, diferente, no coincidiendo nada en casa. Por esto, seguro que alguno de los dos se acuesta antes y también se levanta antes o después, aunque sea sólo media hora. Con el traqueteo, aunque sea media hora de sueño, puede llegar a ser muy reparadora, así que si uno se levanta antes, seguro que despertará a su pareja.
Calor o frío.
Cada uno está a gusto con una determinada temperatura, así que si tú te quieres arropar pero tu pareja no, en una cama para dos alguno pasará calor o frío. Aunque a veces coincidirá, no siempre, así que mejor camas individuales.
Un simple resfriado es molesto.
Cuando alguno de la pareja coge alguna enfermedad, aunque sea un simple resfriado, siempre es desagradable para el otro, además de que existe una mayor probabilidad de que tu también te contagies.
Ahora ya sabes las ventajas de tener camas separadas. Vida en pareja, sí, camas separadas, también.
Fuente | Mistrucosdebelleza